Black mirror: Hang the DJ
Solo en una simulación la frase "Everything happens for a reason" tiene sentido. Al descubrir la trama del capítulo en los primeros minutos, no pude evitar decir en voz alta: "así todo sería mas fácil". Pero mientras avanzaba la historia, mi escepticismo ante la reputación de Black Mirror crecía y buscaba en cada escena alguna pista de qué saldría mal esta vez. Por un momento pensé que solo él se obsesionaría con ella y terminaríamos en otra típica historia de infelicidad desequilibrada, convirtiendo a personajes en monstruos. Pero la segunda interacción entre Amy y Frank parecía refutar esta teoría. El personaje interpretado por Georgina Campbell resulta completamente encantador y la química entre los dos protagonistas inducía sonrisas entre nosotros espectadores, aunque no queramos admitirlo. Cuando sabía que los personajes habían capturado mi simpatía temí luego que la historia resultara en un final amargo. Dulce y amargo. Como la idea de que pasarían 50 años s...